“ Mientras él le hablaba, Amasías lo interrumpió: "¿Acaso te hemos hecho consejero del rey? ¡Cállate!, no sea que yo dé la orden de matarte." Entonces el profeta terminó con estas palabras: "Ya veo que Dios ha determinado destruirte, porque después de actuar así no quieres escuchar mis advertencias."
.”
Biblia LatinoAmericana 1995 (bla95)