Eclesiastés 12:8 - Vanidad de vanidades, dijo el Predicador, todo es vanidad.
(Versículos como Eclesiastés 12:8)Romanos 8:20 - Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
(Versículos como Romanos 8:20)Salmos 144:4 - El hombre es semejante a la vanidad; Sus días son como la sombra que pasa.
(Versículos como Salmos 144:4)Salmos 39:5-6 - He aquí, diste a mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti; Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. Selah Ciertamente como una sombra es el hombre; Ciertamente en vano se afana; Amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá.
(Versículos como Salmos 39:5)Eclesiastés 5:10 - El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
(Versículos como Eclesiastés 5:10)Eclesiastés 2:11 - Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol.
(Versículos como Eclesiastés 2:11)Eclesiastés 2:19 - Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad.
(Versículos como Eclesiastés 2:19)Eclesiastés 2:26 - Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
(Versículos como Eclesiastés 2:26)Eclesiastés 2:17 - Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.
(Versículos como Eclesiastés 2:17)Salmos 62:9-10 - Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón; Pesándolos a todos igualmente en la balanza, Serán menos que nada. No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis; Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.
(Versículos como Salmos 62:9)Eclesiastés 11:8 - pero aunque un hombre viva muchos años, y en todos ellos tenga gozo, acuérdese sin embargo que los días de las tinieblas serán muchos. Todo cuanto viene es vanidad.
(Versículos como Eclesiastés 11:8)Eclesiastés 11:10 - Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.
(Versículos como Eclesiastés 11:10)Eclesiastés 6:11 - Ciertamente las muchas palabras multiplican la vanidad. ¿Qué más tiene el hombre?
(Versículos como Eclesiastés 6:11)Eclesiastés 4:4 - He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.
(Versículos como Eclesiastés 4:4)Eclesiastés 3:19 - Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad.
(Versículos como Eclesiastés 3:19)Eclesiastés 2:23 - Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.
(Versículos como Eclesiastés 2:23)Eclesiastés 4:8 - Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.
(Versículos como Eclesiastés 4:8)Eclesiastés 2:15 - Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio, me sucederá también a mí. ¿Para qué, pues, he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad.
(Versículos como Eclesiastés 2:15)Eclesiastés 2:21 - ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande.
(Versículos como Eclesiastés 2:21)Eclesiastés 4:16 - No tenía fin la muchedumbre del pueblo que le seguía; sin embargo, los que vengan después tampoco estarán contentos de él. Y esto es también vanidad y aflicción de espíritu.
(Versículos como Eclesiastés 4:16)