Versiculos relacionados con SALMOS 41:8 (Referecencias Cruzadas)
Salmos 71:11 - Diciendo: Dios lo ha desamparado; Perseguidle y tomadle, porque no hay quien le libre.
(Versículos como Salmos 71:11)Mateo 27:63-64 - diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.
(Versículos como Mateo 27:63)Lucas 13:16 - Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo?
(Versículos como Lucas 13:16)Salmos 3:2 - Muchos son los que dicen de mí: No hay para él salvación en Dios. Selah
(Versículos como Salmos 3:2)Job 2:7-8 - Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza. Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza.
(Versículos como Job 2:7)Salmos 38:3-7 - Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado. Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; Como carga pesada se han agravado sobre mí. Hieden y supuran mis llagas, A causa de mi locura. Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, Ando enlutado todo el día. Porque mis lomos están llenos de ardor, Y nada hay sano en mi carne.
(Versículos como Salmos 38:3)Mateo 27:41-46 - De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos, decían: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él. Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios. Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él. Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: \i Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
(Versículos como Mateo 27:41)