Eclesiastés 1:14 - Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu.
(Versículos como Eclesiastés 1:14)Eclesiastés 1:3 - ¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol?
(Versículos como Eclesiastés 1:3)1 Juan 2:16-17 - Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
(Versículos como 1 Juan 2:16)Génesis 1:31 - Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
(Versículos como Génesis 1:31)1 Timoteo 6:6 - Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;
(Versículos como 1 Timoteo 6:6)Habacuc 2:13 - ¿No es esto de Jehová de los ejércitos? Los pueblos, pues, trabajarán para el fuego, y las naciones se fatigarán en vano.
(Versículos como Habacuc 2:13)Éxodo 39:43 - Y vio Moisés toda la obra, y he aquí que la habían hecho como Jehová había mandado; y los bendijo.
(Versículos como Éxodo 39:43)Eclesiastés 2:17-23 - Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu. Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí. Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad. Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande. Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol? Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.
(Versículos como Eclesiastés 2:17)