Biblia Online

La Palabra de Dios preservada y viva

Referencias Cruzadas de JEREMIAS 23:9

“A causa de los profetas mi corazón está quebrantado dentro de mí, todos mis huesos tiemblan; estoy como un ebrio, y como hombre a quien dominó el vino, delante de Jehová, y delante de sus santas palabras.”


Biblia Reina Valera 1960 (rv60)
 
 

Versiculos relacionados con JEREMIAS 23:9 (Referecencias Cruzadas)


Habacuc 3:16 - Oí, y se conmovieron mis entrañas; A la voz temblaron mis labios; Pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí; Si bien estaré quieto en el día de la angustia, Cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas. (Versículos como Habacuc 3:16)

Salmos 60:3 - Has hecho ver a tu pueblo cosas duras; Nos hiciste beber vino de aturdimiento. (Versículos como Salmos 60:3)

Lamentaciones 3:15 - Me llenó de amarguras, me embriagó de ajenjos. (Versículos como Lamentaciones 3:15)

Daniel 8:27 - Y yo Daniel quedé quebrantado, y estuve enfermo algunos días, y cuando convalecí, atendí los negocios del rey; pero estaba espantado a causa de la visión, y no la entendía. (Versículos como Daniel 8:27)

Jeremías 5:31 - los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin? (Versículos como Jeremías 5:31)

Isaías 51:21 - Oye, pues, ahora esto, afligida, ebria, y no de vino: (Versículos como Isaías 51:21)

Jeremías 9:1 - ¡Oh, si mi cabeza se hiciese aguas, y mis ojos fuentes de lágrimas, para que llore día y noche los muertos de la hija de mi pueblo! (Versículos como Jeremías 9:1)

Ezequiel 9:6 - Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo. (Versículos como Ezequiel 9:6)

Isaías 28:1 - ¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino! (Versículos como Isaías 28:1)

Isaías 29:9 - Deteneos y maravillaos; ofuscaos y cegaos; embriagaos, y no de vino; tambalead, y no de sidra. (Versículos como Isaías 29:9)

Isaías 6:5 - Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. (Versículos como Isaías 6:5)

2 Reyes 22:19-20 - y tu corazón se enterneció, y te humillaste delante de Jehová, cuando oíste lo que yo he pronunciado contra este lugar y contra sus moradores, que vendrán a ser asolados y malditos, y rasgaste tus vestidos, y lloraste en mi presencia, también yo te he oído, dice Jehová. Por tanto, he aquí yo te recogeré con tus padres, y serás llevado a tu sepulcro en paz, y no verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar. Y ellos dieron al rey la respuesta. (Versículos como 2 Reyes 22:19)

Romanos 7:9 - Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. (Versículos como Romanos 7:9)

Ezequiel 9:4 - y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. (Versículos como Ezequiel 9:4)

Jeremías 25:15-18 - Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano la copa del vino de este furor, y da a beber de él a todas las naciones a las cuales yo te envío. Y beberán, y temblarán y enloquecerán, a causa de la espada que yo envío entre ellas. Y tomé la copa de la mano de Jehová, y di de beber a todas las naciones, a las cuales me envió Jehová: a Jerusalén, a las ciudades de Judá y a sus reyes, y a sus príncipes, para ponerlos en ruinas, en escarnio y en burla y en maldición, como hasta hoy; (Versículos como Jeremías 25:15)

Jeremías 14:17-18 - Les dirás, pues, esta palabra: Derramen mis ojos lágrimas noche y día, y no cesen; porque de gran quebrantamiento es quebrantada la virgen hija de mi pueblo, de plaga muy dolorosa. Si salgo al campo, he aquí muertos a espada; y si entro en la ciudad, he aquí enfermos de hambre; porque tanto el profeta como el sacerdote anduvieron vagando en la tierra, y no entendieron. (Versículos como Jeremías 14:17)