Versiculos relacionados con JOB 19:20 (Referecencias Cruzadas)
Salmos 102:5 - Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado a mi carne.
(Versículos como Salmos 102:5)Lamentaciones 4:8 - Oscuro más que la negrura es su aspecto; no los conocen por las calles; Su piel está pegada a sus huesos, seca como un palo.
(Versículos como Lamentaciones 4:8)Job 33:19-22 - También sobre su cama es castigado Con dolor fuerte en todos sus huesos, Que le hace que su vida aborrezca el pan, Y su alma la comida suave. Su carne desfallece, de manera que no se ve, Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen. Su alma se acerca al sepulcro, Y su vida a los que causan la muerte.
(Versículos como Job 33:19)Lamentaciones 5:10 - Nuestra piel se ennegreció como un horno A causa del ardor del hambre.
(Versículos como Lamentaciones 5:10)Lamentaciones 3:4 - Hizo envejecer mi carne y mi piel; quebrantó mis huesos;
(Versículos como Lamentaciones 3:4)Job 7:5 - Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo; Mi piel hendida y abominable.
(Versículos como Job 7:5)Salmos 38:3 - Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
(Versículos como Salmos 38:3)Salmos 32:3-4 - Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah
(Versículos como Salmos 32:3)Job 2:4-6 - Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.
(Versículos como Job 2:4)Salmos 102:3 - Porque mis días se han consumido como humo, Y mis huesos cual tizón están quemados.
(Versículos como Salmos 102:3)Job 30:30 - Mi piel se ha ennegrecido y se me cae, Y mis huesos arden de calor.
(Versículos como Job 30:30)Salmos 22:14-17 - He sido derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron; Mi corazón fue como cera, Derritiéndose en medio de mis entrañas. Como un tiesto se secó mi vigor, Y mi lengua se pegó a mi paladar, Y me has puesto en el polvo de la muerte. Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan.
(Versículos como Salmos 22:14)