“ Y ahora levántate, oh Jehová Dios, sí, [para entrar] en tu descanso, tú y el Arca de tu fuerza. Que tus sacerdotes mismos, oh Jehová Dios, sean vestidos de salvación, y que los mismos que te son leales se regocijen en el bien.
.”
Traducción del Nuevo Mundo 1987 (tnm)